Un juez federal levantó ayer de manera oficiosa el arraigo domiciliario a Édgar Enrique Bayardo del Villar, ex comandante de la Policía Federal, luego de que la Procuraduría General de la República no formulara cargos penales en su contra y, además, le brindara los beneficios de su programa de testigos protegidos.
Después de que el martes a las 23:40 horas venciera el término de 80 días para el arraigo de Bayardo, la PGR no hizo ninguna promoción para levantar la medida cautelar ante el Juez Séptimo de Distrito del Reclusorio Sur, Arturo César Morales Ramírez.
Por ello, fue el propio impartidor de justicia quien decidió de oficio acordar el levantamiento de la retención del ex inspector de la División de Operaciones de la Policía Federal, quien se encontraba retenido en las oficinas de la SIEDO desde el 22 de octubre.
Documentos judiciales a los que se tuvo acceso, indican que desde el 25 de octubre Bayardo se convirtió en testigo protegido y recibió el nombre clave de "Tigre", en por lo menos cuatro declaraciones ministeriales que ha rendido bajo esa calidad.
La suerte de Bayardo ha sido muy distinta a la de otros funcionarios federales que fueron acusados en la segunda mitad del 2008 de colaborar con el narcotráfico.
Con la captura de Jesús Zambada García "El Rey", ocurrida el 20 de octubre en el DF, su hijo e hijastro Jesús Zambada Reyes y Ricardo Arroyo Guízar "El Richard", acusaron a Bayardo y otros dos mandos federales de estar en la nómina del cártel.
Ambos revelaron en la indagatoria PGR/SIEDO/UEIDCS/359/2008 que estos jefes policiacos recibías de 25 mil a 500 mil dólares mensuales de Zambada.
A cambio, los mandos intervenían teléfonos de los Beltrán, realizaba "levantones", cateaban los domicilios que les proporcionaban los capos contra aquellos y permitían que un operador del "Mayo" Zambada interrogara a los narcos rivales detenidos.
Bayardo fue arraigado junto con Fidel Hernández y Jorge Cruz Méndez, por la presunta protección a la organización criminal.
Pero, al encontrarse retenido, negoció los beneficios de colaborador de la PGR e hizo imputaciones a Francisco Navarro Espinoza, entonces director de Operaciones Especiales, y a Víctor Gerardo Garay, Comisionado de la Policía Federal.
A estos últimos, Bayardo los acusó de haber cometido actos de rapiña en la casa del Desierto de los Leones, donde el pasado 16 de octubre fueron detenidos presuntos miembros de la banda del colombiano Mauricio Harold Poveda "El Conejo", vinculado a los Beltrán.
De todos los policías acusados por narcotraficantes y otros policías, Bayardo fue el único que no fue a parar a la cárcel. Hernández, Cruz, Navarro y Garay se encuentran en el Penal Federal de mediana seguridad de Nayarit.
En el caso de la "Operación Limpieza", la PGR le brindó la calidad de testigo protegido al Capitán Fernando Rivera, ex director adjunto de la Coordinación Técnica de la SIEDO y con nombre clave "Moisés".
A pesar de conseguir los beneficios, fue encarcelado en Puente Grande, a la espera de recibir una sentencia favorable.
Pero con Bayardo no sucedió así, ya que es un testigo colaborador y goza del privilegio de no haber sido consignado.
Algunos abogados vinculados con la defensa de algunos capos y mandos procesados, aseguran que Bayardo se encuentra en Estados Unidos, bajo resguardo de la DEA.