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lunes, 1 de septiembre de 2008

LA GUERRA ENTRE CÁRTELES

El incremento en el movimiento de comandos criminales en Tecate, el aumento de flujo de droga por Ensenada, la detención del Ignacio Zazueta “El Pit” y el letrero de “Somos gente del debilitado Ingeniero” encontrado sobre la espalda de tres cadáveres decapitados el pasado 26 de agosto, son apenas las primeras muestras de una guerra entre cárteles por el trasiego de droga a través de Tijuana.

Conforme a las primeras investigaciones policíacas, la pugna ya no es interna, la nueva ola de violencia representa el enfrentamiento entre delincuentes del Cártel de los Arellano Félix (CAF) contra enviados del Cártel de Sinaloa, que ya está en Baja California.

Mientras Fernando Sánchez Arellano “El Ingeniero” o “El Fer” ordenaba a sus lugartenientes que bajaran el perfil y a sus operadores que filtraran información de que ya no están secuestrando, para bajar presión, autoridades policíacas de Baja California y California detectaron el regreso de Teodoro García Simental “El Teo” o “El Tres” a la región, pero ahora como representante de los intereses criminales que controlan el tráfico de droga en Sinaloa.

Tres semanas atrás, después de que los grupos de narcotraficantes iniciaron el rumor de la presunta muerte del Jorge Briceño “El Cholo”, las áreas de inteligencia de las corporaciones policiacas empezaron a recibir información de otras policías, de sus infiltrados en el crimen organizado y de denuncias ciudadanas. Todas coincidieron:

1.- Teodoro García Simental, había regresado a la región y presuntamente, tenía como centro de operación Ciudad Constitución, un poblado que está en Baja California Sur, apenas cruzando la franja divisoria con Baja California.

2.- “El Teo” se cambió de cártel como lo hizo Gilberto Higuera Guerrero “El Gilillo” después del año 2000, entregando al cártel de Sinaloa el control del corredor del narcotráfico que pasa por Mexicali.

3.- El grupo de los hermanos Beltrán Leyva, que ya opera en Mexicali, no va a iniciar una arremetida en Tijuana, la información revela que los capos presuntamente le facilitaron al ex lugarteniente de los Arellano comandos de matones entrenados, y por su lado García reclutó criminales en su natal Sinaloa. El arreglo es para sacar al cártel de los Arellano.

4.- Los planes incluyen que quien fuera el más violento de los sicarios de los Arellano, retome el poder que se poseyó entre las policías municipales de Tecate y Tijuana y la ministerial del estado. Teodoro García Simental tenía la nómina con mayor número de agentes a su servicio, a quienes les estregaba dinero y les ordenaba “trabajos” de manera permanente, elementos que fueron relegados por “El Ingeniero” e incluso amenazados para delinquir “gratuitamente” por la célula de Ignacio Zazueta.

5.- Los mismos informes policíacos revelaron que al interior del CAF ya inició la infiltración del Cártel de Sinaloa, en las células que operan en:

* Ensenada.- Porque José Filiberto Parra Ramos “La Perra”, a pesar de haberse asumido al grupo de Sánchez Arellano después de la balacera del 26 de abril de 2008 en Tijuana, ya ha efectuado acciones para abrirle camino a cargamentos de los sinaloenses apoyando a García Simental.

* Tecate.- Las indagatorias indican que “El Teo” ya contactó a los dos grupos que operan para el CAF. Recientes muertes revelan que no llegó a un acuerdo con la célula que dirige el sobrino de Luis Romero Fierro “El Sombrero”; pero sí está avanzando con el equipo delictivo que controla a los policías municipales que reciben cuotas periódicas del dueño de un rancho ubicado en las afueras de Tecate, metido recientemente a empresario organizador de espectáculos, quien ya está siendo vigilado por la autoridad, pero sobre quien no pesa orden de aprehensión alguna. Tecate les interesa como sitio de acopio y base de operaciones.

6.- Por parte del CAF, los mismos reportes indicaron que sólo se han detectado tres movimientos:

* Fernando Sánchez Arellano y Armando Villarreal incrementaron el número y la inversión en el equipo de resguardo y la seguridad alrededor.

* “El Ingeniero” está cambiando a los líderes de célula, y ascendiendo a los operadores principales del trasiego de la droga; tiene un importante equipo sicarios y otro de lugartenientes procedente del grupo conocido como “narcojuniors”. Personas entre los 35 y 50 años, la mayoría con más de 15 y 20 años trabajando para el CAF.

* Los investigadores mencionaron también el presunto inicio de una “narco-campaña” que pretenden se haga pública, para bajar la presión ciudadana que está exigiendo su captura a las autoridades de los tres órdenes de gobierno.

Campaña que aseguran inició con la versión de la presunta muerte de “El Cholo”; y la no reacción ante la detención de un grupo criminal el 13 de agosto en la delegación de San Antonio de los Buenos por parte de un Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (Gafes), la cual presuntamente condujo a la captura de Ignacio Zazueta “El Pit” la madrugada del 22 de agosto.

Los policías

“Criminalmente, el grupo que pueda controlar las policías municipales, primero de Tecate y después de Tijuana, serán los que puedan ejercer el control, porque mientras los policías estatales son usados como parte de los grupos de sicarios, a los municipales los usan como parte de los equipos de vigilancia, escolta e inteligencia criminal, prácticamente les sirven para pasarles información, para enviar mensajes a los jefes policiacos y ejecutivos, además de mandarlos a vigilar las calles por donde van a circular a delinquir o a divertirse”, explicó un investigador policíaco en Tijuana.

“Teóricamente éste sería un excelente momento de debilidad, aprovechable para combatir a los dos cárteles, por lo menos las células que se pelean Tijuana, sin embargo el problema en este municipio es la profunda infiltración y el reducido apoyo de las fuerzas federales de asalto”, agregó el integrante de un equipo de inteligencia local.

“En los últimos ocho meses, cada vez que alguno de los grupos especiales municipales o estatales ha realizado algún operativo de reacción en busca de los sicarios o lugartenientes más o menos conocidos, de tercer nivel, ni siquiera los importantes, éstos han sido informados por sus infiltrados y el común denominador ha sido que los policías son recibidos a balazos o que se den a la fuga, con el agravante constante, de que cuando han solicitado apoyo policiaco de las corporaciones, por corrupción o miedo, ha tardado en llegar”, reclamó un elemento de estos grupos especiales.

Declaraciones de delincuentes vertidas en diversas investigaciones ministeriales de las cuales se ha dado cuenta en este semanario, indican que durante los últimos tres años hasta finales de abril 2008, Teodoro García pagaba y recibía la protección de cientos de agentes integrados a la agencia de Robo de Vehículos, del Grupo Antisecuestros, así como los policías municipales de las delegaciones Centenarios, La Presa, Presa Rural, Sánchez Taboada, Cerro Colorado y zona Centro.

Igual sucedía con algunos ministeriales y agentes locales de Tecate, los cuales controlaba a través de narco juniors del poblado.

Los mismos expedientes indican que este sicario fue quien les dio a los municipales más actividades dentro del cártel en sus células, pasaron de ser vigilantes y proveedores de información a que les permitiera delinquir y sacar ganancias en las zonas que él operaba, incluso el día de la balacera del 26 de abril, tenía el grupo de ataque más numeroso, que incluía varios policías.

En este sentido, en Tecate, en la semana del 10 al 17 de agosto sí pudieron detectar, durante dos días, los traslados de por lo menos dos convoyes criminales que recorrieron varios puntos de la ciudad con la aparente complacencia o complicidad de los agentes locales. Sin embargo no han podido definir a qué grupo pertenecen los comandos que reiniciaron actividad de manera pública.

La captura de “El PIT”

“En la detención de Zazueta, resulta sumamente extraño que mientras el sicario estaba apostando en el la zona de juegos del Hipódromo de Agua Caliente no hubiera policías municipales patrullando la zona, para que informaran al sicario si había acciones raras alrededor”, comentó un investigador.

“Aunque se sabe que su relación con los intermediarios policiacos no ha sido la mejor porque presionaba amenazando la vida de los agentes, sigue siendo raro que no hubiera agentes resguardando la zona por lo menos para avisar a los encargados de la seguridad del centro de apuestas, que fueron sus jefes, quienes también fueron sorprendidos por los elementos de la SIEDO, lo que es muy bueno, pero extraño”, explicó un policía de la misma corporación.

Conforme a versiones policiacas, la captura de Zazueta se orquestó desde el segundo fin de semana de agosto, cuando unos GAFES llegaron a Tijuana, fueron vistos en la colonia 10 de Mayo y dos días después en la delegación de San Antonio de los Buenos.

En ambas ocasiones los centros de mando recibieron denuncias ciudadanas reportando la presencia de comandos, las dos veces, cuando las policías empezaron a preguntar si se trataba de un convoy de otras corporaciones que traían operativos especiales o secuestradores, recibieron la misma respuesta: “Es un grupo militar especial que viene de México” pero nadie sabía a qué venían o por quién; al anochecer ambas veces se habló de personas detenidas, pero al siguiente día ni el Ejército ni la delegación de la Procuraduría General de la República anunció decomisos o presentados como resultado de los operativos.

Una versión extraoficial indica que de esas detenciones surgió la persona que entregó a Zazueta. Porque “El Pit” era un cliente asiduo de la casa de apuestas, sin embargo ante la exposición pública de su nombre después de la balacera de Insurgentes y tras ser involucrado posteriormente en la ejecución de los secuestros de hijos de comerciantes importantes en Tijuana, el lugarteniente recibió en junio la instrucción de “bajarle”.

Así que a pesar de saber que las autoridades no contaban ni con su foto ni con sus huellas decidió reducir sus salidas. Informantes aseguraron que el sicario tenía más de dos meses prácticamente, enclaustrado. La noche de su detención fue su primera salida tras el ordenado encierro, aseguraron.

La instrucción de no llamar la atención explicaría lo reducido de su escolta: tres hombres que fueron detenidos con él, según datos oficiales.

Entre agentes federales locales se manejó la versión de que “El Pit” pudo ser entregado por el mismo CAF, porque conforme a la información que poseen, no existe ningún expediente ni investigación en su contra, a menos que Gustavo Rivera “El P1” o Víctor Magno Escobar “El Pareja” lo implicaran directamente. Otro factor en esta versión, es que Zazueta era el eslabón más débil y decidieron entregarlo para aligerar la presión por parte de las autoridades.

El 25 de agosto, la PGR hizo público el arraigo de 40 días contra el sicario. se interrogó a las autoridades locales respecto de investigaciones que incluyeran menciones u órdenes de aprehensión contra “El Pit”, pero no pudieron informar de ninguna anterior al día de su detención, sólo la relacionada con las armas de asalto que fueron localizadas en el lujoso vehículo que usó para llegar al centro de diversión donde fue detenido.

La versión de que Zazueta era quien encabezaba el comando que se dio a la fuga el 14 de agosto después de una persecución desde el bulevar Insurgentes hasta la delegación La Mesa, se fue abajo con los dichos de los testigos que describieron al jefe del grupo criminal como un hombre muy gordo y de barba abundante. Descripción que coincide con otros integrantes del cártel Arellano Félix y el propio concesionario del Hipódromo, Jorge Hank Rhon.

También se investigaron sus antecedentes oficiales allende la frontera ya que el criminal tampoco era desconocido para los policías de Estados Unidos. A pesar de que en el cuerpo el presunto sicario tiene dibujados decenas de tatuajes, uno acreditándose como integrante del barrio Logan, al cierre de esta edición, no habían sido localizado los reportes criminales de Zazueta, ni en los más buscados, ni en los reportes delincuenciales de las cortes, ni en las declaraciones de otros narcotraficantes del CAF detenidos en San Diego.

Así que para consignarlo, no fue ni será suficiente su primera declaración, incluso vídeo-grabada y proyectada en televisión nacional, donde el presunto lugarteniente dijo llamarse Rubén Ríos Estrada, dedicarse al trasiego de droga a Estados Unidos y trabajar para un hombre conocido como “El Flaco”. Este dicho debe ser confirmado por el arraigado y el Ministerio Público presentar pruebas de que estaba dedicado al narcotráfico, así que habrá que esperar al resultado que los investigaciones de la SIEDO puedan concretar antes del próximo 4 de octubre, día final del arraigo.

“El Cholo” enfermo

Investigadores bajacalifornianos y de California, Estados Unidos, no consideran acertada la versión publicada en medios de comunicación que anunció la muerte de Jorge Briceño “El Cholo”, uno de los sicarios que trabajaron a la par de Arturo Villarreal “El Nalgón” para Francisco Javier Arellano Félix “El Tigrillo”.

A la versión de que había sido asesinado en una de sus casas de seguridad en la zona de Playas de Tijuana, le siguió otra que corrió en las corporaciones policíacas: Ya no estaba secuestrando ni trabajando porque había sido ejecutado por órdenes de “El Ingeniero”.

Sin embargo los investigadores consultados concluyeron que esto es incorrecto, de hecho lo ubicaron enfermo, llevando tratamiento especializado en hospitales de los Estados Unidos, pero no muerto.

“‘El Cholo’ sigue trabajando, operando, ordenando y coordinando sus actividades a través de un grupo que le sirve de manera directa”, completó uno de los consultados y agregó: “Lleva su vida normal con todo y la enfermedad”.

Los decapitados

En cuanto a los hombres que en dos hechos ocurridos esta semana fueron encontrados, cuatro decapitados y uno con la cabeza a punto de cercenar, la información oficial es que se trató de polleros dedicados también al narcomenudeo.

Datos adicionales revelaron que se trató de hombres implicados en la delincuencia organizada que operan en la zona oriente y Tecate, criminales menores que hasta abril pertenecieron a las células de Teodoro García Simental pero que desde mayo se habían alineado con “El Ingeniero” bajo las órdenes criminales de Armando “El Gordo” Villarreal.

Reportes extraoficiales indican que en la ciudad de México, Luis Romero Fierro “El Sombrero”, quien fuera el principal operador del “El Tres” en Tecate, recibió la visita de un abogado del CAF para defenderlo, con la advertencia de que debía instruir a su gente de alinearse a Sánchez Arellano, y así sucedió.

A las 01:40 horas del lunes 25 de agosto de 2008, el 066 recibió la denuncia de dos cadáveres tirados en la calle de acceso de terracería a la colonia Valle Imperial, muy cerca del bulevar 2000.

Eran dos cuerpos, el de Romero Fierro, que había sido golpeado y decapitado, y el de otro hombre que también fue torturado y su cabeza casi cercenada; él no ha sido identificado oficialmente.

Las indagatorias revelaron que ambos hombres fueron privados de la libertad la tarde del domingo 24 de agosto, estaban parados en una de las calles principales del fraccionamiento Mariano Matamoros, frente a su casa. Cuando los residentes vieron llegar un numeroso comando corrieron a esconderse en las casas, pero a la de Romero entraron y se los llevaron. Según los testigos las personas capturadas por el grupo de delincuentes fueron más de dos.

Otro reporte dado, pasadas las siete de la mañana del martes 26 de agosto, indicó que habían sido encontrados en la terracería del fraccionamiento García, a un costado de la vía rápida Poniente, tres cuerpos con huellas de violencia, decapitados y con las manos atadas con un alambre en dirección hacia la espalda, donde les escribieron con tinta indeleble “Somos gente del debilitado ingeniero”.

Sus cabezas quemadas se localizaron aproximadamente a un metro de distancia.

Uno fue identificado como Herbert García Isidro, otro como Luis Gerardo Elizaga Morales y uno permanece sin identificarse oficialmente, a todos les encontraron antecedentes también ligados a delitos contra la salud y tráfico de personas. A Elizaga además le reportaron por amenazas y porte de arma prohibida, y por recepción u ocultación de bienes productos de un delito.

En este contexto los agentes revisan varias líneas de investigación en busca de los responsables:

1.- Los nuevos sicarios encabezados por Teodoro García Simental. A partir de que uno de los muertos en el primer grupo de ejecutados, fue uno de los hermanos de “El Sombrero”, llamado Rubén y conocido como pollero.

2.- Continuidad de una guerrilla interna del CAF porque este grupo ya había tenido problemas al interior antes de la balacera de Insurgentes, porque se les atribuyó el asesinato de tres agentes federales en Tecate, que supuestamente el Ingeniero no había ordenado.

Eso provocó que el 20 de abril uno de los sobrinos de Romero Fierro fuera levantado del interior de un centro nocturno con otros jóvenes y que un mes después, otro sobrino y un hijo del narcotraficante también fueran privados de la libertad en un rancho de Tecate.

3.- Lucha interna de la célula controlada por Armando Villarreal, delincuentes menores, contra delincuentes menores en busca de aumentar su reducido poder.

“Pero un letrero de ‘Somos gente del debilitado Ingeniero’ difícilmente sería una puntada de delincuentes menores, en ese ambiente todos saben que lo primero que hace la gente del CAF es levantar al pinguerío (adictos) y en menos de 24 horas saben quién fue y les costaría la vida”, aseguró un investigador estatal.

“Pero lo extraño en estos hechos fue que optaron por levantar y matar a delincuentes menores de la zona oriente, cuando es sabido que la gente que le importa y con la que está operando realmente El Ingeniero está en Playas y la delegación La Mesa”, agregó el oficial tijuanense, que anticipa como otros investigadores, una guerra entre cárteles.

lunes, 11 de agosto de 2008

Reportan sangriento enfrentamiento entre sicarios

Reportes de inteligencia, no confirmados por
fuentes oficiales, informan de un sangriento enfrentamiento que se habría producido la
madrugada de este sábado, en casa de uno de los principales dirigentes del cártel de los
hermanos Arellano Félix.
Esos reportes indican –según se dijo a Agencia Fronteriza de Noticias- que en las primeras
horas de ese sábado, “El Cholo” Jorge Briseño y “El Pit”, Pedro Ignacio Zazueta, se habrían
trenzado en un cruento enfrentamiento en el que el primero habría recibido la peor parte.
Por lo revelado a la agencia, se estima que ese enfrentamiento, se registró en la casa de
Briseño, a la entrada de Playas de Tijuana, hasta donde llegó “El Pit”, A2 o “Clave Pedro”, el
cual podría haber herido de muerte a “El Cholo”.
“No se sabe si la orden salió del propio ingeniero, Fernando Sánchez Arellano o algo
ocurrió entre ambos, lo cual ha generado una fuerte confusión y desconcierto hacia el
interior del cártel, considerando que ambos son personajes cercanos y de las confianzas del
dirigente de la organización”, se reveló.
Esto ha provocado que muchos de sus seguidores se mantuvieran aislados durante las
primeras horas de este fin de semana, hasta saber qué fue lo que realmente ocurrió y cual
es la situación del sicario mencionado, el cual, se advierte, padecía una enfermedad terminal.
“No saben sus seguidores qué camino seguir o con qué grupo aliarse, hasta en tanto se
aclare lo que motivó este enfrentamiento”, señalan los mismos reportes. El Pit, es uno de los
sicarios considerados ya “viejos” dentro de la organización, el cual tomó el lugar de Medardo
León Hinojosa, tras la muerte de éste, al caer en helicóptero, durante la carrera Baja Mil, en
tanto que “El Cholo”, además de su peligrosidad advertida por sus seguidores, ha estado
muy cerca del mando del cártel Arellano Félix.
Tanto éste como “El Pit”, fueron los organizadores de la “celada” que se les quiso poner a
“El Teo”, “La Perra” y “El Muletas”, el pasado sábado 26 de abril del año en curso, donde
murieron por lo menos 15 personas, dentro de una de las jornadas más violentas de Tijuana.
Por órdenes de “el ingeniero” se registró este enfrentamiento a tiros, para aplacar a los
sicarios antes mencionados, los cuales dejaron de atender órdenes, “calentando” la plaza
con secuestros cada vez más frecuentes y escandalosos, en esta frontera.
Tras esa balacera, llegó a Tijuana una tensa calma, debido a que las organizaciones que
operan dentro del cártel, se vieron seriamente resquebrajadas, en tanto que sobre varios de
sus dirigentes pesaban –y hoy todavía pesan- sentencias de muerte.

miércoles, 23 de julio de 2008

La liga del CAF en Mexicali

Los secuestradores de la capital de Baja California llegaron desde Tijuana. El cabecilla delinquió para “El Buda”, “El Teo” y dio “trabajo” a sobrinos de “El Cholo”, y luego de una orden de aprehensión se reintegró a la municipal de Tijuana. La justicia lo ha tenido en dos ocasiones frente a sí, pero sigue secuestrando.

La única liga real de los secuestradores detenidos en Mexicali y el cártel Arellano Félix, es que el cabecilla de la banda es un ex policía municipal de Tijuana que sirvió a Manuel Diez Castillo “El Buda” y a Teodoro García Simental “El Teo”.

Además, policías informaron de acuerdo a sus investigaciones, que dos sobrinos de Jorge Briceño “El Cholo”, laboraban con la banda de plagiarios.
Prófugo, el ex agente municipal Juan Diego Alcaraz Muciño, fue identificado por detenidos y autoridades como el líder de los once secuestradores capturados en la capital entre el 15 y el 16 de julio. Le apodan “Israel Ibarra”, “El Yeyo” y “El Polo”.

Fuera de información extraoficial que ubica a Alcaraz Muciño al servicio del CAF en el pasado, no hay más que la presunción de los detenidos para presentarse como “del CAF” cuando intentaron cobrar el rescate y cuando bajo ese argumento, exigieron ser liberados.

De acuerdo a información en investigaciones policíacas en el estado, al desintegrar el líder del cártel Arellano Félix la célula de Teodoro García Simental después de la balacera del 26 de abril, Alcaraz Muciño se quedó sin padrinazgo gansteril pero siguió delinquiendo.

Sus secuaces detenidos informaron que “El Yeyo” reportaba económicamente sus actividades delictivas a un sicario de apodo “Señor Octavio” o “El R”, quien a su vez “trabaja para el señor” (uno de los aprehendidos declaró que se trata de “El Ingeniero”), pero ninguno mencionó a Fernando o Francisco Arellano Félix.

Se supo además que cuando exigieron el rescate, los secuestradores se presentaron como del CAF y advirtieron a los mediadores que la privación de la libertad había sido “por un baje” de droga que el “levantado” les había hecho.

Explicaron en actas:
Que presuntamente “Los Yeyos” solicitaron “permiso” para continuar secuestrando en Tijuana y les fue negado bajo el argumento de que esta actividad delictiva estaba reservada para Armando Villarreal “El Gordo” e Ignacio Zazueta “El Pit”.

Entonces para continuar con sus actividades ilícitas pidieron y les fue concedido realizar secuestros en Mexicali y Ensenada, donde de hecho y según investigaciones estatales, tendrían a un empresario privado de la libertad.

Siguen prófugos
A pesar del operativo implementado de manera inmediata y conjunta por diversas autoridades para captura al “Yeyo” en el hotel donde tenía un mes hospedándose, éste recibió la filtración y a la llegada de los agentes sólo encontraron ropa del delincuente, de su mujer y un porta-bebé en el que llevaran al hijo de ambos.

De acuerdo a investigaciones policíacas Diego Alcaraz no sería el único prófugo de esa banda que se dedica al secuestro y el asesinato. Por lo menos continúan en libertad otros tres hombres:

Ernesto Grajeda Melgoza alias “El Negro”, “Fidel” o “Moreno”, de complexión delgada, 1.80 metros de estatura, moreno oscuro. Quien tendría bajo su mando a un grupo de por lo menos ocho personas, algunos de ellos ex ministeriales. La investigación indica que la relación de este hombre con el CAF es Jorge Briceño “El Cholo”. Carlos Javier, alias “El Javo”, descrito como de veinte años, estatura 1.70 metros, moreno y robusto, quien estaría comandando un grupo similar de plagiarios.

“El Chiricua”, “El Chiquito” o “El Sairus”, un hombre a quien identifican entre los 25 y los 26 años, de tez morena, complexión gruesa, 1.80 metros de estatura, cabello negro, chino, corto y barba de candado.

La misma indagatoria oficial que señala a estos prófugos, menciona la presunta participación en el grupo de los ex oficiales municipales de Rosarito, Carlos y Mario Herrera, hoy prófugos, acusados de participar en el atentado cometido en contra del secretario de seguridad Municipal de Rosarito Jorge Montero Álvarez.

Modus operandi
Información revelada, indica que Diego Alcaraz Muciño “El Yeyo” había llegado a Mexicali desde mediados del mes de junio. Fecha en que fue informado por agentes deshonestos que su banda había sido detectada como la autora de varios secuestros y homicidios. Además le informaron que la autoridad estatal estaba preparando un operativo para detenerlos.

Eso no lo detuvo, a través de su hermano, Javier Alcaraz, y de David Guzmán, su amigo y mano derecha, empezó a “contratar” a personas en Tijuana, Mexicali, Tecate y Rosarito para continuar con el secuestro. Explican que él mismo seleccionó las casas de seguridad.

Para los programar los plagios, recibían una llamada de celular y eran citados en lugares públicos como las carreras de carros en Primo Tapia, el crucero de la 5 y 10 o restaurantes.

Mientras secuestraban en Mexicali o Ensenada, en Tijuana tenían la función de hacer las negociaciones y “ajustar cuentas”, asesinar a sus víctimas y abandonar los cadáveres en la carretera Tijuana-Rosarito o enterrarlos en la zona del Cerro Colorado. De paso, los secuestradores de Alcaraz Muciño le entraron a la venta de droga al menudeo. El ex policía de Tijuana se diversificó.

Los operativos criminales eran realizados en una camioneta Astro blanca, un Volkswagen, Beetle, un Malibu blanco, otro verde y un Datsun color blanco, estos últimos de modelos viejos. Incluso los equiparon con estrobos y sirenas.

Los colaboradores de la banda de secuestradores “Los Yeyos” recibían entre 400 y 700 dólares el día que cometían el delito, y de 70 mil a 100 mil pesos cuando recibieran el pago del rescate.

A la fecha de su detención habían privado a la libertad a hombres, mujeres y niños.

Tras investigar brevemente la rutina de sus víctimas llegaban encapuchados diciendo que eran agentes federales y estaban en el lugar como parte de una denuncia o como combate a algún delito, cuando tenían sometida a la víctima le preguntaban y lo revisaban en búsqueda de un chip que la persona pudo haberse colocado bajo la piel para ser localizado en caso de ser privado de la libertad.

Posteriormente, la víctima era llevada a un domicilio cerca del lugar en el que había sido plagiada, una casa de renta en Mexicali, con puerta de garaje y algo de privacidad. Parte del grupo regresaba a Tijuana desde, donde un hombre, al parecer Javier Alcaraz, hacía la petición del dinero.

Los secuestros
Minutos después del mediodía del lunes 14 de julio, tres sujetos llegaron hasta el Yonque Lomelí, ubicado a espaldas de la plaza Nuevo Mexicali, al Oriente de la ciudad y en una zona muy transitada. De entrada solicitaron información de unas partes y fueron atendidos por el dueño. Justo ahí mostraron armas y a la fuerza se llevaron a Alberto Ceseña Lomelí.

Se trataba del segundo secuestro en Mexicali en menos de una semana. El jueves anterior un grupo criminal llegó hasta el negocio de Raúl Crispín Sierra González en la colonia Rivera Campestre –al sur de Mexicali, en la salida a San Felipe– y lo plagiaron. Hasta el momento no hay más datos sobre el comerciante cachanilla.

La noche del mismo lunes 14, las autoridades recibieron una llamada al teléfono de emergencia 066 delatando movimientos extraños en una residencia del fraccionamiento Hacienda del Río, ubicado precisamente a espaldas de la Plaza Nuevo Mexicali.

Se implementó un operativo y llegaron hasta el número 3140 de la calle Río Americano donde detuvieron a cinco hombres y una joven mujer. En una de las recámaras localizaron al comerciante que había sido secuestrado apenas horas antes y por quien –según la versión oficial– habían pedido tres millones de dólares.

Ahí se detuvo a Israel González Morales, Fernanda Medina Esparza, David Guzmán Olguín, Jesús Oswaldo Rascón Ochoa, Iván Alejandro Marentes y José Efraín López Espinoza. También les decomisaron tres rifles R-15, dos escuadras .45 y una pistola 9 milímetros que tenían escondidas en una vitrina en la cocina de la casa.

La segunda detención
No tenían más de 24 horas detenidos los primeros cinco secuestradores, cuando la madrugada del miércoles 16, tres sujetos a bordo de una Suburban color arena con vidrios polarizados y placas de California, fue ubicada en una gasolinera en el bulevard Lázaro Cárdenas.

Ahí viajaban Antonio Cordero Fray, Héctor Ignacio Vargas e Iván Domínguez Cárdenas, este último policía municipal de Tijuana.

Su presencia despertó la sospecha de los agentes de la policía municipal –alertados por una llamada al C4– quienes después de interrogarlos, los trasladaron hasta la Comandancia. Desde ahí dieron parte al grupo Anti-secuestros de la Procuraduría Estatal, y se supone que el comerciante secuestrado y recién liberado, identificó entre los nuevos detenidos a uno de sus captores.

Hasta la comandancia llegaron dos hombres con la intención de pagar la multa y lograr la libertad de los últimos aprehendidos. Se trataba de Ismael Velazco, un ex militar proveniente de Veracruz, y Luis Daniel Aguilar. Ambos fueron detenidos.

De acuerdo a la versión aportada por las autoridades, todo este grupo estaría relacionado con los recientes secuestros de los empresarios Eduardo Malo y Jorge Cervantes López, éste último propietario de la carnicería “Superchivas”.

Investigaciones en la Procuraduría determinan que esta célula de secuestradores tiene similitudes en su forma de actuar con la que plagió a los dos hombres de negocios: En el secuestro en el mes abril del empresario Eduardo Malo quien fue confinado a una casa de seguridad en una zona muy cercana a su oficina, y en el reciente caso en Mexicali, donde al comerciante de partes usadas lo levantaron en su negocio y lo recluyeron en una casa a unas cuantas cuadras.

Impunidad al crimen
La detención de los secuestradores en Mexicali develó una serie de irregularidades en la impartición y procuración de justicia en Baja California:

1.- A Diego Alcaraz, el hoy señalado como líder de la célula de secuestradores al servicio del CAF, un Juez Local le giró el 7 de agosto de 1996, una orden de aprehensión por los delitos de secuestro y homicidio.
El 4 de abril de 2008, agentes ministeriales lo detuvieron para hacer efectiva la orden de aprehensión y fue ingresado en el Centro de Readaptación Social (CERESO) de La Mesa en Tijuana, de donde fue liberado el 6 de abril, una vez que en el Juzgado Quinto consideraron que no había elementos suficientes para retenerlo.

En el inter, entre la orden de aprehensión girada en el 96 y la detención en abril de 2008, Diego Alcaraz se integró en 2005 a las filas de la Policía Municipal de Tijuana, y hoy permanece prófugo por el delito de secuestro.
2.- El inmueble en el que fueron detenidos los primeros secuestradores la noche del martes, ubicado en el número 3140 de la calle Río Americano, es la casa donde el 30 de mayo la Policía Estatal Preventiva (PEP) localizó 212 paquetes de mariguana y decomisaron un rifle AK-47, cartuchos y equipo para empaquetar la droga. Ahí fue detenida Damaris Escárrega Elizalde, de 23 años de edad, quien logró libertad al reconocer que la droga pertenecía a su esposo, que se había dado a la fuga.

Ulises Méndez, Director de Seguridad Publica en Mexicali, explicó que nunca recibieron oficio para custodiar la casa donde habían encontrado la droga y luego prácticamente dos meses después a los secuestradores.

El inmueble de dos pisos aparece en la Dirección de Catastro Municipal a nombre de Hermelinda Padilla de la Vega. De acuerdo a investigación oficial, la propiedad fue contratada por un hombre al que apodan “El Licenciado” y apoya las labores del CAF en la capital bajacaliforniana.

3.- Se capturaron a dos policías municipales de Tijuana: Jesús Oswaldo Rascón Ochoa y Óscar Iván Rodríguez Cárdenas, uno gozando de vacaciones y el otro con permiso médico.

Ninguno de los dos elementos aparece en la lista de policías a suspender dentro de la limpia en la Municipal de Tijuana, a pesar que sus compañeros señalaron indicios de comportamiento irregular.

“Ochoa es hijo de una policía de muchos años que fue identificada como elemento corrupto desde el XVII cuando fue retirada como delegada policiaca en La Presa, pero no la pudieron sacar porque su esposo era juez municipal”.

Pero no sólo policías municipales fueron capturados. Ismael Velazco Méndez es ex militar. Tenía dos meses viviendo en Baja California.

miércoles, 16 de julio de 2008

La SSP federal busca a M1, El Macho Prieto y El Cholo

Las ejecuciones (más de 20) perpetradas en los días recientes en Sinaloa fueron ordenadas por el narcotraficante Manuel Torres Félix, M1, y dos personas más que se hacen llamar El Macho Prieto y El Cholo, revelaron autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP). Los presuntos delincuentes están ligados a Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada.

Indicaron que cientos de policías federales y militares, además de agentes del Ministerio Público, trabajan para dar con el paradero de esos personajes. El primero es hermano de Javier Torres Félix, El JT, quien el año pasado fue extraditado a Estados Unidos tras ser capturado por la Secretaría de la Defensa Nacional.

De acuerdo con reportes de autoridades de los tres niveles de gobierno que participan en el operativo de vigilancia en Sinaloa, los narcotraficantes (líderes de células delictivas) operan también bajo las órdenes de Ignacio Nacho Coronel y Rey Zambada García, hermano de El Mayo Zambada.

Dichas organizaciones tienen como objetivo combatir a integrantes de las bandas de los hermanos Beltrán Leyva y de Vicente Carrillo Fuentes, a quienes levantan y ejecutan, como ha ocurrido en recientes días.

Las autoridades federales consultadas aclararon que en muchos casos los sicarios de Manuel Torres Félix, El Macho Prieto y El Cholo han utilizado uniformes tipo militar o de agentes de la policía federal. También tienen en su poder credenciales falsas o distintivos de la Procuraduría General de la República y la SSP federal.

Explicaron que desde la semana pasada, luego de la ejecución de 12 personas en tres ataques consecutivos en la ciudad de Culiacán, se conformaron grupos especiales para localizar al M1 y cómplices, quienes serían responsables de la ola de violencia en Sinaloa.

La alerta se extendió a estados circunvecinos donde opera el líder del cártel de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán, como Coahuila, Sonora y Chihuahua. En esas entidades federativas cuentan también con grupos armados para evitar su detención.

A esta búsqueda se han unido policías estatales y municipales, en coordinación con elementos del Ejército mexicano, debido a la peligrosidad de los delincuentes, quienes en una semana han sembrado el terror en diversas regiones del estado.